Suiza pertenece al espacio Schengen, pero no a la Unión Europea, y su moneda es el franco suizo. La diferencia se hace visible en zonas turísticas donde aparecen precios en CHF y EUR. Que un comercio acepte euros es una comodidad que ofrece por decisión propia, no significa que el país use el euro; además, el cambio suele devolverse en francos.
Tres fronteras, una sola cartera
Un precio doble no es un tipo de cambio fijo
Turismo de Suiza indica que muchos precios se muestran en euros y francos y que numerosos comercios aceptan euros, aunque normalmente devuelven el cambio en CHF. El comercio decide el tipo aplicado. Pide el total en CHF o paga con tarjeta en CHF; no des por hecho que el precio en euros sigue el cambio del mercado.
La pantalla de pago también cambia de moneda
El franco también cruza a Liechtenstein
El Tratado Aduanero de 1923 vinculó estrechamente a Liechtenstein con el espacio económico suizo, y el principado adoptó el franco suizo como moneda oficial en 1924. Hoy ambos países forman un espacio económico y monetario común con fronteras abiertas. Un billete retirado en Zúrich sirve en Vaduz sin pasar por una casa de cambio.
Los billetes de euro pueden crear dos conversiones a la vez
Al pagar una cuenta suiza con euros en efectivo puedes aceptar primero el cambio fijado por el comercio y recibir después francos que quizá tengas que convertir de nuevo. Puede servir por comodidad, pero rara vez es la forma más clara de saber cuánto has gastado. Guarda los euros restantes para la zona euro y lleva la parte suiza del viaje claramente en CHF.
Un franco conocido, pero conviene apuntar el código
Los precios pueden mostrar CHF, Fr. o una forma en el idioma local. La misma moneda se llama Franken en alemán y franc en francés, italiano y romanche. Usa el código ISO CHF en tus notas y presupuestos cuando el itinerario incluya también euros, libras u otra moneda.
Una referencia aproximada vale más que una falsa precisión
Aprende cuánto valen aproximadamente 10, 50 y 100 CHF en tu moneda y actualiza esa referencia poco antes del viaje. El franco fluctúa, los recargos de las tarjetas varían y los precios en zonas de montaña pueden ser realmente altos. Una referencia sencilla ayuda a distinguir una sorpresa por el cambio de lo que cuesta normalmente una comida o un trayecto en tren en Suiza.
