La información oficial del Camino recomienda llevar documentación y tarjetas, pero no demasiado efectivo. No se trata de caminar sin dinero, sino de separar lo necesario para la etapa del resto del presupuesto.
Para cien kilómetros conviene repartir la cartera
BOLSILLO DIARIO
Euros para el día + una tarjeta + credencial
A PIE
La credencial abre puertas, pero no paga facturas
La credencial del peregrino recoge los sellos, permite acceder a la red pública de albergues y sirve para solicitar la Compostela. Guárdala junto a la documentación, pero recuerda que no funciona como una tarjeta de alojamiento prepago.
Llevar algo de efectivo no significa llevarlo todo encima
La recomendación oficial es no llevar mucho efectivo. En la práctica, basta con tener a mano los billetes y monedas de una jornada y guardar la reserva principal en otro lugar.
En el tramo final hacen falta dos sellos al día
Para obtener la Compostela, quienes van a pie o a caballo deben recorrer al menos los últimos 100 kilómetros; en bicicleta, 200. Durante ese tramo acreditado, la credencial necesita al menos dos sellos por día.
Llevar tarjeta no garantiza una etapa sin efectivo
Lleva tarjetas como respaldo, pero no des por hecho que todos los albergues, bares y pequeños servicios de la etapa aceptarán el mismo medio de pago. Comprueba el alojamiento y los servicios disponibles antes de salir.
Separa el dinero del día de la reserva de emergencia
Guarda el dinero de emergencia, la tarjeta de respaldo y los documentos importantes lejos del bolsillo diario. Perder la bolsa del café y el almuerzo debe ser un contratiempo, no el final del viaje.
