La cultura holandesa de pago creció en torno a las tarjetas de débito vinculadas directamente a cuentas bancarias. La Asociación Holandesa de Pagos considera que los pagos con tarjeta son la columna vertebral del sistema de punto de venta, y el débito hace casi todo el trabajo con la tarjeta.
Ver PIN, pensar en tarjeta bancaria
El débito es el valor predeterminado local
Las últimas cifras de pagos holandesas indican que aproximadamente cuatro de cada cinco pagos en contraventa se realizan con tarjetas de débito, y el efectivo representa la mayor parte del resto. Las tarjetas de crédito representan sólo una proporción muy pequeña de los pagos diarios en ventanilla. Es por eso que un visitante debe distinguir la marca de tarjetas internacionales de los hábitos de pago locales.
Sin contacto es el movimiento normal.
Según la Asociación Holandesa de Pagos, más del 95% de los pagos con tarjeta de débito holandeses en puntos de venta se realizaron sin contacto en 2025. Una tarjeta física, un teléfono o un reloj deberían sentirse como en casa, pero es posible que aún se requiera el PIN habitual o la autenticación del dispositivo.
Una tarjeta de crédito es útil, no universal
Los hoteles, el alquiler de automóviles, las tiendas más grandes y las empresas orientadas a los visitantes suelen aceptar tarjetas de crédito. Los minoristas más pequeños pueden optar por no hacerlo. Pregunte antes de realizar el pedido cuando solo haya una tarjeta disponible y nunca convierta una sola tarjeta de crédito en toda la cartera de viaje.
Mantenga la elección de la tarjeta en sus manos
Si un cajero automático o terminal ofrece convertir el importe a su moneda de origen, compare cuidadosamente. La elección de euros suele dejar la conversión a cargo de su propio proveedor de tarjeta en lugar de aceptar el tipo de cambio de la máquina.
El efectivo es el recurso silencioso
Unos pocos billetes de 5, 10 y 20 euros todavía solucionan puestos de venta en efectivo, mercados, baños y cortes de pago. La cartera holandesa puede ser delgada sin estar completamente libre de efectivo.
